Son mis voces cantando
para que no canten ellos
los amordazados, grismente en el alba
lso vestidos de pájaro desolado en la lluvia.
Hay, en la espera
un rumor a lila, rompiéndose.
Y hay, cuando viene el día,
una partición del sol en pequeños soles negros.
Y hay, cuando es noche, siempre
una tibu de palabras mutiladas
busca asilo en mi garganta
para que no canten ellos,
los funestos, los dueños del silencio.
Alejandra Pizarnik
No hay comentarios:
Publicar un comentario