lunes, 20 de junio de 2011

Poema 6

Quizá para estos días  Neruda no sea mas que otro objeto de mercado, parte de la palabrería de todos los enamorados,  parte de algún san valentin improvisado, ó Acaso ¿quien no sabe? Me gusta cuando callas por que estas como ausente... ó Puedo escribir los versos mas tristes esta noche. Escribir por ejemplo....

 Si leemos a fondo cada poema, cada metáfora, encontraremos la parte no comercial de Neruda; ese que amaba las estaciones climáticas y el mar, ese revolucionario , poco ortodoxo y muy humanitario escritor chileno.  



Te recuerdo como eras en el último otoño. 
Eras la boina gris y el corazón en calma. 
En tus ojos peleaban las llamas del crepúsculo 
Y las hojas caían en el agua de tu alma. 
Apegada a mis brazos como una enredadera. 
las hojas recogían tu voz lenta y en calma. 
Hoguera de estupor en que mi sed ardía. 
Dulce jacinto azul torcido sobre mi alma. 
Siento viajar tus ojos y es distante el otoño: 
boina gris, voz de pájaro y corazón de casa 
hacia donde emigraban mis profundos anhelos 
y caían mis besos alegres como brasas. 
Cielo desde un navío. Campo desde los cerros. 
Tu recuerdo es de luz, de humo, de estanque en calma! 
Más allá de tus ojos ardían los crepúsculos. 
Hojas secas de otoño giraban en tu alma. 



                                                                Pablo Neruda

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